En una lucha entre Kiriyama, Kira y Aizen… ¿Quién ganaría? El jugador, el inteligente o el mentiroso.
En las historias siempre, SIEMPRE tiene que haber un malo, porque si no estuviera ahí no habría historia que contar.
El malo, pierde; el bueno, gana. Karma. Pero, hay veces en las que el malo lo hace tan jodidamente bien que lo mínimo que se merece es una reverencia y no lo puedes negar… eso te mata por dentro. Piensas: ¿Cómo lo ha podido hacer TAN bien? ¿Por qué no lo puedo igualar? La respuesta es simple: Siempre es más fácil hacer cosas malas, sea de la forma que sea, es más fácil. Los villanos están creados para una simple meta: Ganar, sin importar la gente de su alrededor. Pero hay muchas formas de ser malo… Hay quien juega sin importarle las consecuencias, porque están convencidos de que ganaran. Hay otros que lo piensan todo desde un principio para que todo salga a pedir de boca, lo que se dice un crimen perfecto. Y luego está el último tipo de malo, la perfección, una mezcla entre el jugador y el inteligente. Sabe jugar
, pero sabe que el solo no lo conseguirá así que mete a terceras personas, hablando con ellos, mintiéndoles, solo para obtener algo en beneficio propio.
Aunque al final casi siempre gana el bueno, ya que como decía L: … La justicia siempre prevalece.
Los tres tuvieron su momento de gloria y los tres perdieron, pero en mi opinión en una lucha entre Kiriyama, Aizen y Kira… Ganaría Aizen.

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Y para qué ser bueno, cuando podemos ser malos?
ResponderEliminarSi al final, siempre mueren L o Mimura.
Si no puedes contra tu enemigo, únete a él. Eso es demasié fácil. Y a nosotras nos gusta lo complication (y las sutilezas...)
Me encantas (y el texto también)
P.D: Es la entrada del blog con la que más he perdido en mi vida!
¿Y si te toca ser el malo en una historia que no te apetece contar? No, no lo creo así. Los malos no aparecen en la sociedad: la sociedad crea malos.
ResponderEliminarLa gente necesita señalar a alguien para calificarlos de malos, para sentirse buenos.
No hay mal. No hay bien. Solo hay egoismo, y el egoísmo es lo único que prevalece.