
…
Me pasé 10 minutos delante de la hoja en blanco que el Word me había ofrecido. Como decía Picasso ‘’ La inspiración existe, pero te tiene que pillar trabajando’’, y en este momento ella no se dignaba a darse una vuelta por mi habitación. Me apetecía escribir, pero… ¿De qué? Di la vuelta a la silla y miré la sala que me rodeaba. Posé la mirada en cada objeto, esperando que de ella saliera Inspiración como si fuera una víctima del juego del escondite. Giré mi mirada hacia la derecha donde se acomodaba mi vieja guitarra con las cuerdas ya desafinadas por culpa del olvido. Una historia sobre la música, pensé. ¿Música? Pero tendría que ponerla para que la melodía se transformara en palabras y era demasiado tarde para eso, mis vecinos empezarían a pegar golpes a la pared y yo no buscaba armar un escándalo.
Mi mirada siguió andando por la habitación, siempre pensé que tenía demasiados objetos… Peluches, más peluches, un póster de una genial película en la que hablaba de un viaje al pasado o algo por el estilo, ropa que no estaba en su lugar, libros, libros y más libros… Me acerqué a uno de esos libros que estaba en el suelo y le di la vuelta para leer su nombre ‘’El diario de Noah’’. Puaj… Era un libro precioso, pero hablaba del tema más común de todos: El amor. Esos libros me volvían loca, no era necesario que Inspiración se hubiera dignado a acompañarte mientras escribías eso porque cada capítulo era como una flor que se deshojaba poco a poco: Le quiere, no le quiere, le quiere, no le quiere… Devolví el libro al suelo con mucho cuidado de no despertar a nadie y no me hizo falta coger el siguiente más cercano porque la luz del flexo ya iluminaba su título: ‘’Harry Potter y la Orden del Fénix’’. Una gran obra maestra sin duda alguna, pero para crear algo parecido se necesitaba mucha imaginación… Así que probé suerte con el siguiente libro a ver si Inspiración se encontraba escondida entre sus páginas. ‘’Alatriste’’ Un libro de aventuras como el que más, a mucha gente no le gustaba y no entendía por qué. No acerté, Inspiración no se encontraba allí esa noche, pues el libro tenía grandes cantidades de información por la cual tienes que buscar durante mucho tiempo.
¿Qué me faltaba para escribir? ¿Qué me faltaba para crear una historia?
¿Intención? ¿Imaginación? ¿Información?
Puede que fuera eso lo que me faltaba, pero esa noche me había fallado mi amiga Inspiración que tantas noches me acompaña. Ya era tarde y no estaba para poner los puntos sobre las ies, así que disculpándome ante la hoja en blanco del Word y dejándole una nota a ''mi amiga'', apagué el ordenador y me fui a la cama.
Querida Inspiración, esta noche me fallaste. Mañana a la misma hora en la misma hoja.
María
Me pasé 10 minutos delante de la hoja en blanco que el Word me había ofrecido. Como decía Picasso ‘’ La inspiración existe, pero te tiene que pillar trabajando’’, y en este momento ella no se dignaba a darse una vuelta por mi habitación. Me apetecía escribir, pero… ¿De qué? Di la vuelta a la silla y miré la sala que me rodeaba. Posé la mirada en cada objeto, esperando que de ella saliera Inspiración como si fuera una víctima del juego del escondite. Giré mi mirada hacia la derecha donde se acomodaba mi vieja guitarra con las cuerdas ya desafinadas por culpa del olvido. Una historia sobre la música, pensé. ¿Música? Pero tendría que ponerla para que la melodía se transformara en palabras y era demasiado tarde para eso, mis vecinos empezarían a pegar golpes a la pared y yo no buscaba armar un escándalo.
Mi mirada siguió andando por la habitación, siempre pensé que tenía demasiados objetos… Peluches, más peluches, un póster de una genial película en la que hablaba de un viaje al pasado o algo por el estilo, ropa que no estaba en su lugar, libros, libros y más libros… Me acerqué a uno de esos libros que estaba en el suelo y le di la vuelta para leer su nombre ‘’El diario de Noah’’. Puaj… Era un libro precioso, pero hablaba del tema más común de todos: El amor. Esos libros me volvían loca, no era necesario que Inspiración se hubiera dignado a acompañarte mientras escribías eso porque cada capítulo era como una flor que se deshojaba poco a poco: Le quiere, no le quiere, le quiere, no le quiere… Devolví el libro al suelo con mucho cuidado de no despertar a nadie y no me hizo falta coger el siguiente más cercano porque la luz del flexo ya iluminaba su título: ‘’Harry Potter y la Orden del Fénix’’. Una gran obra maestra sin duda alguna, pero para crear algo parecido se necesitaba mucha imaginación… Así que probé suerte con el siguiente libro a ver si Inspiración se encontraba escondida entre sus páginas. ‘’Alatriste’’ Un libro de aventuras como el que más, a mucha gente no le gustaba y no entendía por qué. No acerté, Inspiración no se encontraba allí esa noche, pues el libro tenía grandes cantidades de información por la cual tienes que buscar durante mucho tiempo.
¿Qué me faltaba para escribir? ¿Qué me faltaba para crear una historia?
¿Intención? ¿Imaginación? ¿Información?
Puede que fuera eso lo que me faltaba, pero esa noche me había fallado mi amiga Inspiración que tantas noches me acompaña. Ya era tarde y no estaba para poner los puntos sobre las ies, así que disculpándome ante la hoja en blanco del Word y dejándole una nota a ''mi amiga'', apagué el ordenador y me fui a la cama.
Querida Inspiración, esta noche me fallaste. Mañana a la misma hora en la misma hoja.
María
Que las musas te pillen trabajando, decían.
ResponderEliminarDe nuevo un gran trabajo...
:)
PD: ¿Regreso al futuro?
Como inspiración no aparezca.. GOLPE DE REMO jajaja
ResponderEliminarpues la falta de inspiración fue tu inspiración
una gran redundancia jajaja